Mensaje para el Año 2018



Reconocemos en cada uno de vosotros, la luz divina que es vuestra esencia, esa chispa sagrada que esta abriéndose paso a través de este plano y realidad, en este gran momento planetario que habéis elegido acompañar, que habéis proyectado, este momento que revela también vuestra creación y en el cual os estais asumiendo desde una nueva frecuencia, conectando vuestro nivel crístico en este gran propósito de unidad, en este gran propósito de transformación.


El nuevo ciclo solar que estáis conectando revela un propósito de claridad, unidad, un propósito de equilibrio y encuentro. Todos los procesos que habéis movilizado en el ciclo pasado, estos movimientos profundos de energía a través de la rueda, de la de esa rueda de la fortuna, os permite ahora conectar un nuevo potencial, una nueva fuerza. El ciclo pasado fue un ciclo de revelación, de reconocimiento, de activación. Fue un ciclo para despertar y ahora estáis en capacidad de asumir, de integrar esas energías y frecuencias, para darles un propósito y una nueva dirección, para canalizar ese poder.


Los procesos kármicos se han activado, a través de este nivel pasado se han hecho más evidentes y este es un año en el cual esas frecuencias kármicas se siguen expresando, pero ahora en otra frecuencia. Quiere decir, este año es un proceso de continuación y el impulso que habéis generado en el ciclo anterior os da esa fuerza para que los procesos en este año sean más fluidos y más conscientes, para integrar esa fuerza emocional a un estado de sabiduría, como ya lo habéis reconocido previamente, la vibración de este año conecta el número 11 (once). Y esta vibración numérica sustenta un poder para centrar, para establecer un equilibrio, para conectar y alinear, la vibración de la clave de la justicia, que representa este número 11 (once) os estará acompañando todo este año solar.


Y la vibración de la justicia va a mover vuestra energía en un estado de reconocimiento mayor de vuestro poder, este año nuevamente va a movilizar vuestro fuego emocional. Recordad algo, habéis elegido hacer parte de un gran cambio planetario. Ese cambio abrió un portal a través del 2012, a través de ese año, pero fue solamente esa conexión más consciente, el cambio ya venía gestándose hace muchos años y continuará estableciéndose durante los próximos años. Por eso es que estos momentos tan cercanos ha la apertura de este portal suelen ser estados intensos en el manejo de la energía. Sois pilares de ese cambio.


Los procesos emocionales individuales, de pareja, de familia, los procesos emocionales como continente y como planeta continuaran ese proceso de elevación. Este año conecta esa fuerza a través de la justicia, la justicia como un valor de equidad, como un valor de correspondencia, como un nivel en el cual cada ser a traer y crea desde su nivel interno. La justicia en vibración del ego refleja la dualidad y por eso es que como planeta os estáis debatiendo en ese manejo del poder, en ese manejo que crea tantas confrontaciones y luchas.


Este será un año de una profunda sanación emocional y es sanar esos estados de vulneración, de impotencia. Como ya lo habéis expresado es sanar la estructura de víctima, de un ser que no se hizo responsable de su creación, que no se asumió en su poder emocional y lo cedió a otros seres. A través de este nuevo ciclo, esta estructura emocional se alinea, se hace más consciente. Este será un año para entender a través de un trabajo interno, como podéis conciliar todas esas experiencias, de esta y otras existencias, que dejaron esas huellas de impotencia y dolor.


Será un año para reunir esa energía que se disperso a través de esas proyecciones de culpa. Recordad, la estructura de víctima se nutre de ese estado de culpa y castigo, entonces, desde el ego creéis que el castigo es la compensación. Que si os castigáis por un error cometido encontraréis paz o si castigáis a un ser afuera, estaréis en paz con lo que os genero, y no es así. No se puede sanar desde un esquema de castigo y de culpa. Vais a reconocer a través de esta ley de justicia que todo lo que ha acontecido en vuestra vida ha cumplido un propósito sagrado. Podéis hacer las paces con esos niveles, podéis hacer las paces con todas las frecuencias y eso es lo que os empodera, lo que os permite trabajar desde esta nueva frecuencia emocional.


Entonces, la fuerza emocional que ya habéis establecido y conectado va a alcanzar un nuevo nivel y se va a reflejar en todos los potenciales que se regulan a través del poder masculino, vais a reconocer a través de este año como podéis dirigir y proyectar vuestra fuerza en el manejo del tiempo, en el manejo del dinero, en el manejo de la autoridad. Y ante todo vais a dar un paso muy importante en los estados de confianza, en retornar a una seguridad esencial, a una seguridad real que no esta sujeta a las fuerzas externas, a las decisiones externas.


La vibración dorada a través de este fuego emocional continuará proyectándose en este año, el trabajo con este fuego interno continua, solo que ahora este fuego que a través del ciclo anterior puedo vincularse al corazón y al nivel crístico ahora se va a proyectar en un nivel más elevado hacía vuestro plano mental. Y este será un año para entender esa conexión pensamiento-emoción. Vais a reconocer a través de este año como se reestructura vuestro nivel mental, vuestro sistema de creencias. Vais a reconocer un estado nuevo de visión, de percepción, de observación.


Entonces, la luz violeta que es complementaria a este rayo dorado también os acompañará, será un luz fundamental, primordial, porque es la luz de esa transmutación a través del pensamiento y la emoción, porque es una luz que conecta vuestra sabiduría, todos los niveles que ya habéis alcanzado. Este será un año para conectar esa maestría, este será un año para canalizar a través de vuestra mente esa verdad, esa sabiduría esencial y para proyectarla hacia la tierra para dejar nuevas semillas.


Es importante que recordéis que la reestructuración de vuestro nivel emocional y mental implica que vuestro ego va a liberar muchos esquemas falsos de seguridad, niveles que habías asumido como una verdad absoluta, a los cuales vuestro ego se aferro. Trabajad en esa alineación de la mente y las emociones es muy importante para que esta energía se focalice, para que este rayo violeta y este rayo dorado puedan guiar este proceso. Como seres buscadores en el camino que habéis recorrido ya tenéis los elementos para asumir este poder y para canalizarlo, para proyectarlo.


Recordad que la clave de la justicia a través de este año, la vibración de este número 11 (once), también conecta la ley del karma, que la justicia se establece con base en esas leyes universales que estáis recordando, esas leyes sagradas que establecen un orden para todos los seres en evolución. Y cuando esas leyes no son integradas, reconocidas, asumidas, entonces, se crean estados en desequilibrio. La ley del karma es la ley de causa y efecto. Y es entender que todo lo que habéis creado a tenido una causa y que esa causa es vuestra responsabilidad. Y que solo modificando los niveles de causa se cambian los efectos. Entonces, esta ley del karma se moviliza y puede transmutar toda esta energía para dirigirla hacía ese nuevo nivel, hacia ese estado dhármico que también se activo en el ciclo pasado. La energía del karma se eleva para impulsar los procesos de expresión de vuestros dones y de vuestra misión, ese es el gran propósito.


Mi vibración a través de este año os asistirá en el reconocimiento de esas leyes universales y especialmente en esta profunda sanación emocional y mental. Soy una consciencia que hace parte del gran consejo kármico y por eso el trabajo con vuestros maestros del karma será este año mucho más cercano, mucho más directo. Vais a poder reconocer esos niveles profundos que implicaron esas creaciones desde estados de dualidad, esos contratos kármicos que hicisteis antes de encarnar y que ahora desde un estado amoroso y sabio podéis reescribir. Entenderéis entonces, que en esa alineación consciente a vuestro corazón, en ese reconocimiento de vuestra luz los procesos se elevan y no hay necesidad de seguir repitiendo esquemas de dolor.


La vibración del 11 (once) integra la frecuencia del uno en repetición y es la fuerza del mago. Y en cada uno de vosotros ese mago consciente esta activo, la vibración del mago a través de este año os dice que necesitáis alinear vuestra energía y observar, prestar atención, que necesitáis serenar vuestra mente, porque muchos procesos de otras existencias se están conectando e integrando, muchos registros, muchas memorias. Si vuestra mente no esta centrada, esa energía que habéis activado generará confusión, cansancio, agotamiento, dispersión. Entonces, el mago os invita a asumir esa mente en observación, a observar esos patrones de pensamiento, a entender esos esquemas automáticos que proceden ese nivel inconsciente.


Este año a través de la frecuencia del 11 (once) os permite reconoceros en ese espejo creador, relacionaros con vuestro propio ser desde un nivel más armónico, esto es muy importante que lo recordéis. En este trabajo emocional y en este trabajo mental, vais a hacer un reconocimiento más sabio y más justo de vuestro propio ser, este será un año para cambiar vuestra perspectiva interna. Este año será un año para clarificar vuestra autoimagen, para tener una observación más sabia.


En el esquema de víctima que estáis todos sanando, en mayor o menor medida, recordad que se ha establecido una proyección, cuando un ser se victimiza, cuando un ser se hiere, se rechaza, se juzga, se desprecia, entonces crea heridas en la relación consigo mismo y esas heridas sustentan ese nivel de victima que atrae victimarios, tiranos, que atrae seres en resonancia con esa vibración. Esos seres con los cuales hiciste esos acuerdos kármicos para aprender, esos seres con los cuales estáis sanando, con los cuales estáis llamados a hacer las paces. Pero, para cambiar ese esquema externo, primero necesitáis reconocer que os habéis convertido en los tiranos de vosotros mismos, que ese esquema tiránico interno, de auto-exigencia, de auto-control, de no reconocimiento es lo que ha fortalecido esos procesos de dificultad afuera, ha creado niveles de conflicto.


Entonces, la energía de este año a través de la clave del 11 (once) os invita a veros a reconocer vuestra imagen desde esa frecuencia más amorosa y más justa. Ser justo con vuestro ser, para entender que lo que estáis viviendo es lo que habéis establecido y que en este transitar desde vuestro potencial energético estáis ofrendando la mejor. Entendemos que hay un gran propósito de ascensión, de elevación, de claridad y trascendencia. Sin embargo recordad, esa proyección hacia lo que deseáis ser no os debe enceguecer hacía lo que ya sois. Por eso la ley de la justicia es la ley de la compensación, es la ley que establece el merecimiento. Y es entender que no hay esos esquemas de castigo, que no necesitáis castigaros, que ese es un nivel que ya hace parte del ciclo pasado.


Recordad, que esta vibración de la justicia se conecta a los juicios y que en este proceso de observación vais a reconocer esos juicios internos, la palabra juicio para vuestro ego tiene una connotación de dualidad, de división de bueno y malo, blanco y negro, correcto e incorrecto, acierto o error. Por eso, cuando conectáis esa palabra de juicio establecéis automáticamente ese nivel de dualidad. En realidad la palabra juicio viene de un vocablo que implica ser justos y en realidad el juicio hace parte de un proceso de entendimiento. El propósito a través de este camino es hacer una transformación de esos niveles que habéis aprendido, nuevamente que habéis considerado como una verdad absoluta. Porque juzgar es simplemente valorar una experiencia, una situación o un ser para haceros una opinión y tomar una decisión, no es separar, es tener un conocimiento. Entonces, vuestra mente juzga porque esa es su misión, sólo que necesitáis entender cual es el sentido de ese proceso.


Habéis reconocido los juicios y os habéis convertido en jueces de vosotros mismos desde esos estados de dualidad y habéis conectado la visión desde esos niveles de dureza, de severidad y de castigo. La misión del plano mental es discernir, discernir es dilucidar, discernir es recocer un proceso para ver como se conecta con vuestra energía. No se trata de luchar, rechazar o apegarse, se trata de conocer. Entonces, vuestra mente seguirá formándose opiniones, porque es parte de este camino de conocimientos, lo importante es que entendáis que desde ese estado de juicio, el propósito es reconocer lo que es verdadero y la verdadero es lo que conecta el ser, su esencia.